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Cirugía innovadora: Vall d’Hebron extirpa un tumor hepático inoperable.

El hospital catalán aplica a la oncología una técnica del trasplante de hígado para mantener el órgano vivo.

Cirugía innovadora: Vall d’Hebron extirpa un tumor hepático inoperable

Cristina Llorens, una vecina de Barcelona de 58 años, solo sufría un leve dolor de espalda por el que decidió consultar al médico. Los análisis y las pruebas radiológicas determinaron que estaba sana. Tres meses después, nuevos controles identificaron un tumor hepático que había crecido de forma acelerada. Un cáncer considerado inoperable.

Después de varias consultas, la paciente llegó al hospital Vall d’Hebron, donde el nuevo jefe del servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo, Gonzalo Sapisochin, le propuso aplicar una nueva vía terapéutica para tumores como este colangiocarcinoma, que hasta ahora solo recibían tratamientos paliativos.

Un momento de la intervención, de diez horas de duración, el pasado 25 de novembre
Un momento de la intervención, de diez horas de duración, el pasado 25 de novembreREDACCIÓN / Terceros

La paciente, de 58 años, tenía un colangiocarcinoma de gran tamaño que invadía venas vitales

“Me explicó de qué iba –explica la paciente-, que sería una operación bastante larga, todos los pros y los contras, los riesgos. Te asusta mucho, pero yo tenía clarísimo que iba a firmar el consentimiento. Para mí, la posibilidad de sacar el tumor era la mejor de las escasas alternativas que tenía”. En aquel momento, Cristina no fue del todo consciente de que iba a ser sometida a una cirugía pionera en Catalunya, con muy pocos precedentes en el resto del mundo.

Cristina Llorens, junto al cirujano Gonzalo Sapisochin, hoy 
Cristina Llorens, junto al cirujano Gonzalo Sapisochin, hoy HUVH

Tenía un colangiocarcinoma –un tumor en las vías biliares- del tamaño de una pelota de balonmano. Afectaba a las venas suprahepáticas, los tres grandes vasos que recogen la sangre del hígado, y la vena cava inferior. El cáncer abrazaba estas estructuras vitales, lo que, según el hospital, “hacía inviable cualquier abordaje quirúrgico convencional, porque para garantizar la supervivencia de la paciente debía preservarse obligatoriamente una de las tres venas”.

“Si no hubiéramos extirpado, el tratamiento hubiera sido la paliación, nunca se hubiera curado”, afirma Sapisochin, especialista en trasplante hepático y en cirugía hepatobiliopancreática, formado durante años en el hospital Toronto General (Canadá), uno de los mejores del mundo. En casos similares de colangiocarcinomas –tumores que aparecen en 2 de cada 100.000 personas- la esperanza de vida ronda los 18 meses.